Salud

Prepara las defensas para el otoño

 

Aunque estemos inmersos en unos días de lo más veraniegos ya nos hemos adentrado en el otoño y esto supone que más pronto que tarde nuestro cuerpo va a tener que adaptarse al frío. 

 

No queremos ser pesimistas, sino compartir una serie de consejos para prevenir enfermedades típicas otoñales como lo son los catarros o gripe y prepararnos para el cambio de temperatura.

 

1. Abrigarnos bien: la ropa es la principal herramienta que tenemos para combatir las enfermedades más comunes del otoño. El objetivo es que mantengamos una temperatura uniforme durante todo el día para no debilitar las defensas con los cambios de temperatura.

2. Cuidar la alimentación: la dieta ha de ser variada, completa, rica en vitamina C (en especial tomar muchos cítricos y kiwis) y que contenga al menos 2 litros de agua al día. En la medida de lo posible, tomaremos comidas calientes y reduciremos el consumo de alimentos fríos.

Un buen desayuno, en el que no falte la fruta, los cereales y los lácteos es la mejor fuente de energía para hacerle frente al día.

3. Abrigarnos bien al practicar deporte: si la actividad la realizamos al aire libre, no olvidaremos abrigarnos adecuadamente con ropa deportiva y ligera. En cambio, si hacemos ejercicio en un lugar cerrado, nos tomaremos un tiempo antes de salir a la calle para evitar enfriamientos.

Llevar una vida activa, en la que la práctica regular de ejercicio físico juega un papel protagonista, ayuda a prevenir la obesidad y las enfermedades derivadas del exceso de peso (diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares, etc.).

4. Dormir lo suficiente: dormir al menos 8 horas contribuye a desarrollar una buena salud. En otoño, el número de consultas por casos de depresión y trastornos afectivos aumentan de forma considerable ya que las hora de sol son menores. Por ello, es aconsejable dormir de forma regular, mantener un ritmo de actividades adecuado y buscar el contacto con la luz y el sol cuando podamos.

5. Extremar la higiene: los resfriados y las gripes son enfermedades que se contagian por el aire o el contacto. Mantener las manos limpias y desinfectadas con jabón nos prevendrá de contagios. En caso de estar resfriados, utilizaremos el codo al toser o al estornudar.

6. Renovar el aire: durante los cambios de estación los lugares cerrados o mal ventilados inciden en forma negativa sobre el cuerpo. De esta manera, la suciedad o bacterias permanecen más tiempo y aumenta la probabilidad de contagio entre las personas. Por ello, ventilaremos los espacios cerrados.

Estos consejos nos protegerán de cara al otoño. Por lo que no olvidemos abrigarnos, cuidar nuestra alimentación y hacer deporte.

 

Fotografía: juantiagues.

Vía: Alimentación Sana.

 

También te puede interesar

Sin comentarios

Dejar un comentario