La cebolla, el ajo y las legumbres actúan como antigripales naturales y ayudan a aumentar las defensas del organismo. Así lo ha dado a conocer un estudio realizado por el Instituto Tecnológico Alimentario, que han sumado a una dieta antigripal verduras como el brécol, la col de Bruselas y los cereales.

Durante los meses de frío las gripes, resfriados y catarros se disparan, sobre todo entre los más jóvenes (de los 5 y 14 años) y entre los mayores de 65 años. El ajo, la cebolla, las legumbres, el brécol, la col de Bruselas y los cereales tienen propiedades antigripales y bactericidas y en consecuencia, ayudan a aumentar nuestras defensas. Por ello, durante los meses de invierno y otoño, más que nunca, no pueden faltar en nuestra dieta.
La lista de alimentos aliados que se recomienda consumir en esta época de frío no termina aquí. Por un lado, se encuentran los ricos en vitamina C, como la naranja, los limones o los pomelos; las verduras de hojas verdes oscuras como las coles o el brécol; y los que tienen vitamina A, como la zanahoria, el hígado o pescados como la caballa, que tienen propiedades antioxidantes.
Por otro, los alimentos ricos en proteínas, como los frutos secos, las legumbres o la leche desnatada reducen los riesgos de padecer infecciones gripales.
Por último, no debemos olvidarnos de hidratarnos correctamente bebiendo mucha agua o zumos con propiedades antioxidantes como la naranja y el tomate. Así, ayudaremos a la eliminación de la mucosidad y a disminuir las toxinas.
Incorporando algunos de estos alimentos a nuestra dieta, ayudaremos a reducir el número de días que nos dure el resfriado o la gripe, así como sus síntomas y efectos.
Fotografía: pviojo.




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