Consejo Nutricionista Salud

¿Sabías que “vivir a dieta” engorda?

frutas y verduras

 

Tal y como os mencionamos en nuestro artículo Colaboración con la Dietista-Nutricionista Itziar Gómez Fidalgo, hoy inauguramos la sección Consejos de Nutricionista de El Blog de Elma.

 

El artículo viene de la mano de Itziar Gómez Fidalgo, Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. También es responsable del centro de nutrición y cuidado personal Ayurveda de Vitoria.

Os dejamos con el artículo, que es realmente interesante, y cualquier duda que os surja no dudéis en consultarnos.

¿Sabías que “vivir a dieta” engorda?

En nuestro país estamos a la última en dietas, las más recientes la del señor Dukan y la dieta enteral de la Clínica Planas, ambas, refutadas por la Asociación Española de Dietistas Nutricionistas por su ineficacia a largo plazo y sus contraindicaciones para la salud.

 

Personalmente, como dietista-nutricionista, pero sobre todo como consumidora, me asusta la ligereza con la que nos tomamos nuestra responsabilidad a la hora de elegir. El mundo de las dietas es un negocio y solo tenemos que darnos una vuelta por el supermercado o un centro comercial para darnos cuenta de ello: libros de adelgazamiento, productos dietéticos, etc.

Pero el problema no es el negocio en sí, del que por cierto, yo también vivo, sino de cómo se gestiona muchas veces. Se proponen dietas hiperproteicas y con suplementación para la “retención de líquidos”, para que se pierda mucho volumen y peso en poco tiempo, de forma que el cliente, contento, piense que es relativamente sencillo y en cuanto se ve bien, abandona la dieta y como consecuencia, viene el efecto rebote que se puede explicar porque durante un régimen de adelgazamiento, el cuerpo identifica que se está pasando por un época de hambruna, y así, al aportar unas cantidades normales, o en exceso, como solemos hacer, lo acumulará con más facilidad, con el objetivo de seguir sobreviviendo.

Por no hablar del efecto sobre la salud que tienen las dietas con elevadas cantidades de proteína y sin hidratos de carbono (mayor eliminación de calcio por la orina, enfermedad cardiovascular, incremento del ácido úrico, sobrecarga renal, bajo rendimiento, etc.).

 

Además, hay una tendencia a hacer restricciones muy grandes cuando se empieza a perder peso y, como se pasa hambre y se vive con cierto estrés, aumenta el cortisol, culpable de que la grasa se acumule en el abdomen, y se incremente el riesgo cardiovascular. Asimismo, en un ataque de ansiedad se puede “pecar” con un atracón, sentir que está todo perdido y acudir al socorrido: “mañana empiezo otra vez”, ese mañana no llega o lo hace en forma del mismo círculo vicioso.

Es una locura: en lugar de normalizar unos hábitos de alimentación y actividad correctos, lo damos todo o nos abandonamos, ocasionando un desequilibrio al organismo contraproducente para la salud y más aún para nuestro objetivo inicial, el de perder peso y estar en forma.

En la mayoría de los casos, no hablamos de obesidades mórbidas o pacientes a los que hay que intervenir quirúrgicamente de manera inaplazable y tienen que adelgazar mucho peso en poco tiempo, sino de personas preocupadas por unos kilos de más y en las que es importante, pero no tan urgente, bajar peso como para realizar dietas demasiado estrictas.

Por lo tanto, si tu objetivo es perder peso, desconfía de las dietas que eliminan alimentos (salvo en casos de alergias o patologías), por ejemplo, los hidratos de carbono, las dietas poco personalizadas y cuyo único objetivo es la suplementación para el control de peso.

Evidentemente, nada es fácil, pero pasar hambre no es la mejor opción para perder peso. Cuídate entre semana haciendo cinco comidas al día, con raciones pequeñas, haciendo caso de la pirámide de alimentación saludable, algo de actividad física y el fin de semana, si quieres, disfruta de algún “capricho”: pintxo-pote con los amigos, una cena con tu pareja en un restaurante italiano… También es importante que el peso que pierdas sea en forma de grasa, por lo que, si emprendes el objetivo de bajar peso, escoge un dietista-nutricionista de confianza.

Itziar Gómez Fidalgo

D. Nutrición Humana y Dietética (nº2345 AEDN) – Coach Nutricional

Lic. Ciencia y Tecnología de los Alimentos

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2 Comentarios

  • Reply
    RD
    27 de febrero de 2012 at 12:36 pm

    muy interesante la verdad. Al final el sentido común también es útil para el tema de la alimentación.

  • Reply
    Tomas
    22 de mayo de 2013 at 12:40 am

    me parece bien

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