Hoy en día, la matanza del cerdo sigue siendo una tradición practicada por muchas personas. Está íntimamente ligada al aspecto gastronómico y continúa siendo uno de los principales acontecimientos familiares del año que reúne a parientes y amigos. La matanza siempre viene acompañada de una gran fiesta.
La modernización de la economía y el desarrollo de las industrias han hecho que actualmente no sea fundamental para una familia llevar a cabo la matanza. Sin embargo, muchas de ellas optan por hacerlo ya que la elaboración artesanal y la ausencia de conservantes y colorantes artificiales hacen que los embutidos resulten más auténticos y sabrosos.




